¿Probiótico vs. Antibiótico?

¿Probiótico vs. Antibiótico?

Por Doctora Valentina Serna Hosie

Médica graduada de la Universidad de los Andes, coach en nutrición integrativa, en este momento parte del programa de especialización de Medicina Integrativa de la Universidad de Arizona. 

 

 

¿Probiótico vs. Antibiótico?

 

Yo jamás quisiera declararle la guerra a los antibióticos. Considero que deben ser nuestros aliados, salvan vidas y en muchísimos casos son necesarios. Muchas veces las personas al pensar que hago un tipo de medicina mas humana e integral, piensan que entonces lo primero que hago es satanizar los antibióticos y no recetarlos nunca más. No tomo posiciones radicales frente a casi nada, la vida no es blanco o negro y los antibióticos por ahora son una gran alternativa de ser necesarios: combaten infecciones, matan bacterias malas (y buenas) cuando nuestro sistema inmune no lo puede hacer por sí solo. No es un recurso preventivo, es un recurso médico para un tratamiento específico (en algunos casos se da como profilaxis para prevenir infecciones, como por ejemplo antes de una cirugía invasiva, pero en general su uso frecuente es como tratamiento).

Los probióticos por otro lado, no los considero como una alternativa, los considero como un estilo de vida. Desde hace muchos años, siglos, puedo decir milenios, nuestros ancestros comían probióticos en los alimentos. La forma de preservar la comida era por medio de la fermentación, donde ocurren los probióticos naturalmente. Si siguiéramos con esos mismos estilos de vida, entonces sería innecesario el consumo adicional de probióticos. El tema hoy en día son nuestros hábitos sedantarios, nuestra alimentación occidentalizada y masiva que ha perdido la mayor parte del contenido nutricional y nos deja con exceso de calorías y con algún grado de desnutrición. Por eso, si no comemos de manera consciente, cocinando en casa, preservando por medio de fermentos y haciendo nuestros propios cultivos, entonces es cuando es necesario iniciar un probiótico “artificial” como parte de una medida preventiva y de ser necesario, como una medida terapéutica o coadyuvante.

Quiero poner unos ejemplos de cómo los probióticos pueden ser coadyuvantes en ciertas patologías: Erradicación del H.pylori, tratamiento convencional más probióticos ha mostrado en múltiples estudios mayores beneficios y mejores resultados que la terapia convencional sola. Así mismo, para infecciones urinarias recurrentes, se ha demostrado que el uso concomitante de antibióticos y probióticos puede ayudar a disminuir tiempo de recurrencia. Para ciertas cirugías, como por ejemplo de colón y recto se ha demostrado en algunos estudios, que el uso de probióticos previos ayuda a disminuir tasas de infección y tiempos de recuperación postquirúrgicos.

Así que acá concluyo diciendo que veamos los probióticos como otra herramienta más maravillosa que nos ayuda a regular nuestra microbiota, procesos inflamatorios, trastornos del comportamiento, y sistema inmune, por esto último dicho, puede ayudar entonces a disminuir el uso o sobreuso de antibióticos.

Gracias Vita Biosa

 

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