Autismo, alteraciones gastrointestinales y probióticos

Autismo, alteraciones gastrointestinales y probióticos

Por Doctora Valentina Serna Hosie

Médica graduada de la Universidad de los Andes, coach en nutrición integrativa, en este momento parte del programa de especialización de Medicina Integrativa de la Universidad de Arizona. 

¿Qué es el Autismo?

autismo: desórden del neurodesarrollo caracterizado por una alteración o ausencia en las interacciones sociales, una comunicación deteriorada y comportamientos repetitivos o estereotipados.

 

Autismo, alteraciones gastrointestinales y probióticos.

¿Qué está pasando y qué hay que hacer?

 

El autismo solía ser hace algunos años, un trastorno bastante inusual, en 1990 la incidencia era más o menos alrededor de 1 en 10.000, hace 10 años, la incidencia era 1 en 150 y hoy en día según la CDC (Centers for Disease Control and Prevention), alrededor de 1 en 60 niños es diagnosticado con trastorno del espectro autista y cada día parece que aumentan.

 ¿Qué está pasando? Yo leo esas cifras y realmente me asusto, lo bueno es que estas mismas cifras nos indican que la genética parece no jugar un papel fundamental en este trastorno, pues la genética no muestra un aumento tan repentino en la incidencia, esto parece más una epidemia o puedo decir hasta una pandemia. Utilicé el adjetivo “bueno” anteriormente, porque lo que quiero decir es que al no ser genético, entonces probablemente es medioambiental, o al menos una mezcla de ambos, con porcentajes exactos desconocidos. Eso, en otras palabras, sugiere que en parte está en nuestras manos cambiarlo, prevenirlo, o al menos tomar conciencia para poder redireccionarlo ya que claramente no es algo que se solucione con una pastilla, o al menos así lo dice la médica Neuróloga especialista en Nutrición Natasha Campbell, madre de un niño diagnosticado de autismo a los tres años. El tratamiento recomendado para estos pacientes según mi experiencia y la de esta reconocida Doctora, es nutricional. Cambio radical en los hábitos alimenticios, unido esto siempre al consumo diario de probióticos. Probióticos en forma de alimentos fermentados o también, alternativas comerciales de buena calidad y en dosis altas. Según médicos especilistas y algunas investigaciones, un alto porcentaje de niños con esta patología tienen o han tenido historia de alteraciones gastrointestinales (diarrea o estreñimiento crónico o una unión de estas). Algo así como una asociación o una correlación más que una vía directa de causa y efecto por lo cual no es una simple coincidencia. Así que familias: mi recomendación es el de volver a lo que siempre digo y tomar conciencia. ¿Qué le estamos dando (alimentos, medicamentos, tóxicos) a nuestro cuerpo durante el embarazo? ¿Durante la lactancia? ¿cuáles son esos primeros alimentos que le damos a nuestros hijos? Podemos juntos, disminuir estas cifras si entre todos volvemos a lo básico, alimentos verdes, comida de origen, grasas saludables en grandes cantidades y urgentemente alimentos no procesados además del consumo regular de probióticos.

 

Para más información escribir a:

valesernah@gmail.com

medios@biosacolombia.com


Gracias Vita Biosa

 

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